A pocos kilómetros de Baldaio, en el municipio de Carballo, se esconde una de las joyas más discretas de nuestro litoral: la playa de Leira. Con cerca de un kilómetro de arena dorada y exposición directa al Atlántico, este arenal salvaje es ideal para surfistas con experiencia, amantes de la naturaleza y buscadores de tranquilidad.
Sin servicios ni masificación, Leira mantiene su carácter virgen en un entorno de alto valor ecológico, incluido en la Red Natura 2000. Sus charcas, rocas y dunas albergan una gran diversidad de fauna y flora, lo que convierte este espacio en un lugar perfecto para el senderismo, la observación de aves o, simplemente, para desconectar.
Un destino íntimo y sin artificios, donde el mar marca el ritmo y la naturaleza habla.